Constitucionalismo en Colombia: una
mirada a la legitimidad de la constitución de 1991 a través de los ojos de
Jean-Jacques Rousseau.
Rafael Ignacio Viloria Rubio
En este ensayo, busco explicar cómo a partir de estos preceptos se puede
inferir que la constitución de 1991, a pesar de ser un bonito intento, no
cambió la realidad constitucional y social de la nación.
La historia constitucional colombiana se ha caracterizado por ser, en
palabras del escritor y político Miguel Antonio Caro, “epiléptica” y
personalmente temo que la Constitución de 1991 no cambie este paradigma, pues
dicha carta ha fracasado en su objetivo principal.
No obstante, para poder entender el problema de la Constitución de 1991
hay que echar la mirada atrás y ver que hizo que, en términos contractualistas,
los anteriores pactos sociales hayan fracasado estrepitosamente.
De nuevo, la historia
constitucional colombiana ha sido convulsionada y se ha caracterizado por
constituciones efímeras, desechables y en términos de Rousseau, como una
antinomia al concepto de voluntad general dado por este autor, es un hecho que
las constituciones previas a la de 1991 hayan sido mostradas como un trofeo del
partido político ganador y no ha cumplido con el deber ser de las
constituciones; asegurar que ese poder sea legítimo, esto es, que él sea
producto del consenso y del acuerdo
Para colocarlo en términos
rousseaunianos, las constituciones como la expresión escrita de un contrato
social, deben ser la promulgación de la voluntad general del vulgo y no la
expresión de una victoria electoral o política.
Es entonces como
podemos inferir que ni la constitución de 1991, ni sus predecesoras ha sido
consecuencia de la expresión popular, sin embargo ¿cuáles son esos hechos que
nos llevan a esa conclusión? Para entender esto hay que ver un poco de la
historia constitucional colombiana.
1.
HISTORIA CONSTITUCIONAL COLOMBIANA
Los comienzos de Colombia
como Estado son difusos, pues se ha tomado como comienzo de la República de
Colombia el 20 de Julio de 1810, sin embargo, este es un error histórico. En
esta fecha se da el primer grito de independencia con la revuelta criolla en la
casa de Llorente, luego de la caída del florero más no se declara la
independencia.
Los orígenes del país
que conocemos hoy son muy confusos, pues
existen errores históricos que nos han llevado a pensar que la independencia
fue en 1810. Esta confusión se debe a que entre 1810 y 1819 se expidieron actas
orgánicas de gobierno, sin embargo, estos no proclaman la independencia. Más
bien, buscaban la conformación de un Estado paralelo al del yugo español. Estos
documentos fueron promulgados por los cabildos de cada una de las provincias y
no tenían un alcance nacional.
A partir de la caída
del florero de Llorente, entre los años 1811 y 1816, las provincias que
conformaban la Nueva Granada comienzan a promulgar sus propias constituciones,
sin embargo, estas no poseían un alcance nacional. Equívocamente se cree que la
Constitución de Cundinamarca en 1811 fue la primera constitución promulgada en
Colombia, sin embargo, esta sólo era una constitución más.
De esta manera entre
los años 1811 y 1816 las diferentes provincias promulgan sus constituciones locales,
como se puede observar en el siguiente cuadro:
Fuente: Zuluaga, R. (2014). Historia del constitucionalismo en Colombia. Una introducción. Estudios de Derecho -Estud. Derecho, 101-129.
Es evidente que
Colombia no surgió como un proyecto de Estado y de unión nacional, de hecho,
cada una de las provincias del virreinato de la Nueva Granada se fue
independizando libremente y de manera soberana, llegando a expedir, como vimos
antes, sus propias leyes fundamentales, tampoco fue un proceso dirigido desde
la capital. Tan así que previo al acta de gobierno del 20 de Julio 1810, ya
habían sido expedidas, por ejemplo, la de Cartagena el 22 de mayo, de Cali del
3 de julio, de Pamplona del 4 de julio y del Socorro del 11 de julio[1].
Es así como a partir de
estos hechos se hace honra a la verdad y podemos deducir que Colombia no
existió un acto formal de declaratoria de independencia, sino varias
manifestaciones de este tipo
[1] Para esta cuestión el siguiente
documento es útil: ZULUAGA GIL, Ricardo. Las vicisitudes de la Primera
República
en Colombia (1810-1816). La interpretación centralista de nuestro proceso de
Independencia, en
Revista
de Derecho N° 38, Universidad del Norte. Citado por Zuluaga,
R. (2014). Historia del constitucionalismo en Colombia. Una introducción. Estudios
de Derecho -Estud. Derecho, 101-129.
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